sábado, 20 de julio de 2013

Dª Luisa Carrasco de la Sagra, 1.836-1.916. “Madre de todos tus hermanos”.

Fotografía propiedad de Manuel Valenzuela Díaz, Torrealver.
 Portal El Chiringote de Navas de San Juan, url:  http://chiringote.mforos.com/


Llegamos a un momento especial y doloroso en la descendencia de nuestro Gabriel Sagra Morante (Santisteban del Puerto, 1.782-1.853).
Adentrados ya en el siglo veinte, el 16 de Junio de 1.916, fallecía a sus ochenta años la mayor de los nietos de Gabriel en Las Navas. Luisa Carrasco y Sagra, hija de Juan Carrasco Siles (Navas de San Juan, 1.815-1.859) y de Pascuala Sagra Salido (Santisteban del Puerto, 1.818-Las Navas de San Juan 1.885) .
Hay que tener en cuenta que Luisa y sus nueve hermanos habían quedado huérfanos de padre prematuramente, en 1.859. Luisa, la mayor tenia veintitrés años y Francisco y María del Rosario, los mas pequeños, tres y once meses respectivamente.
Ya en 1.885 moría su madre Pascuala, el último nexo con la Santisteban del Puerto ancestral y solos se quedaron ellos para si mismos y Luisa en un papel protagonista. Una segunda Madre. Luisa, y su marido Juan María Paredes Megino. El matrimonio no tuvo descendencia.
Todavía recordamos referencias a Luisa en la infancia de Laura Carrasco Filgueira (sobrina, hija de Francisco Carrasco de la Sagra, Las Navas de San Juan, 1.856 – Trebujena, 1.925). Laura en su niñez pasaba temporadas (entre la estancia de su padre, Don Francisco, como Farmacéutico de Arquillos y Trebujena) en Las Navas, en casa de Luisa a la que con todo cariño llamaba “chacha”.
Con todos los honores Luisa fue sepultada, creemos en el antiguo Cementerio de San Esteban de Las Navas, y suponemos, también, trasladada a la apertura del actual Cementerio Municipal (sobre terrenos propiedad de su hermano Joaquín Carrasco de la Sagra) en donde desde entonces yace tan insigne hermana y “madre de todos sus hermanos”.
La que sin duda alguna daría sus primeros pasos en la gran era del Cortijo del Granero, en lo mas alto de Los Robledos santistebeños, junto a su abuelo Gabriel, quedo en el corazón de sus hermanos y sobrinos, y, hasta nuestros días es recordada con verdadero amor incondicional.
Como no podía ser de otra forma, en la mas pura esencia de la Familia (recordamos a la descendiente de su hermana María del Rosario, Maria Josefa Rubio Carrasco y mas recientemente Esteban Torres Sagra – descendiente de la rama aldeana. De Juan Tadeo Sagra Fernández, primer hijo de Gabriel Sagra Morante) el Farmacéutico, Don Francisco Carrasco de la Sagra, su querido hermano, dedicó un alto y bellísimo poema que quedaría grabado en la lápida in memoriam de Luisa.
Dice así:
"Qué dolor ser ya pasto de gusanos,
Tú, a quién negando Dios la descendencia,
Enmendaste su injusta Providencia
Siendo madre de todos tus hermanos.

No alumbran ya los pensamientos sanos
De tu clarividente inteligencia,
Y echando está de menos la indigencia,
La caridad que prodigó tus manos.

Tus hermanos, que tanto te quisimos,
Huérfanos hoy de tu cariño tierno,
Por ir contigo al Cielo suspiramos.

Y si por un error que no admitimos,
En la Gloria no estás, el mismo infierno,
Por ir al lado tuyo deseamos".

A día de hoy continua un contencioso histórico no resuelto por la familia.
En la segunda mitad del siglo veinte la intransigencia y la falta de respeto hacia el ser individual y singular hicieron que se punzara el tallado del  poema de Don Francisco en la lápida de Luisa.